Cortesía: Inter Miami CF
Inter Miami no quiere vivir del recuerdo. Tras conquistar la MLS Cup 2025, el club de Florida entendió que defender el título y, sobre todo, dar el salto definitivo en la Concachampions exigía algo más que continuidad. Exigía decisiones firmes, planificación y refuerzos puntuales. Y en ese sentido, el mercado previo a la temporada 2026 deja una conclusión clara: el campeón se movió bien, y lo hizo a tiempo.
La defensa era, sin discusión, la zona más cuestionada del equipo. No tanto por nombres, sino por rendimiento y profundidad. En los momentos decisivos de la temporada pasada, Inter Miami mostró grietas que no siempre pudieron ser compensadas por el talento ofensivo. Por eso resulta tan relevante que los principales anuncios se produjeran antes del inicio de la pretemporada, permitiendo que las nuevas piezas se integren desde el primer día y no como soluciones de emergencia a mitad de camino.
El fichaje de Sergio Reguilón simboliza bien esta idea. El lateral español, presentado oficialmente un mes después de su anuncio del 15 de diciembre, llega libre y con contrato hasta 2027, una apuesta de mediano plazo que mezcla experiencia europea con hambre de reivindicación. Es cierto que su protagonismo en el Tottenham fue escaso y que su último curso dejó más dudas que certezas, pero también lo es que Inter Miami le ofrece el contexto ideal para relanzar su carrera. El reto no es menor: reemplazar a Jordi Alba, quizá el mejor socio que ha tenido Lionel Messi en toda su trayectoria. Su ausencia se notará, pero el club optó por anticiparse antes que improvisar.
A Reguilón se suman otras incorporaciones que refuerzan la estructura defensiva y el equilibrio del equipo. La llegada del brasileño Micael, procedente del Palmeiras, y del argentino Facundo Mora apuntala una zaga que necesitaba músculo, lectura táctica y alternativas. A esto se añade un movimiento clave bajo los tres palos: Dayne St. Clair, mejor portero de la MLS la temporada pasada, una garantía inmediata para un equipo con aspiraciones continentales.
Pero el proyecto no se limita a la última línea. La retirada de Sergio Busquets dejó un vacío enorme en el mediocampo, no solo por su calidad, sino por su liderazgo. En ese contexto, el fichaje de David Ayala desde Portland Timbers aparece como una decisión inteligente. Con apenas 23 años, pero casi 100 partidos en la MLS, Ayala llega para dar energía, continuidad y equilibrio a una posición debilitada. No será Busquets, nadie lo será, pero su perfil encaja con la necesidad de renovar sin perder competitividad.
A esto se suma la compra de Rodrigo De Paul, un movimiento que refuerza la ambición del club y eleva el techo competitivo del equipo. Y aun así, el mercado no está cerrado: al Inter Miami de Javier Mascherano todavía le resta ocupar una pieza clave, la del tercer Jugador Designado. Un fichaje estratégico que puede terminar de moldear un plantel ya competitivo y convertirlo en un serio candidato no solo en la MLS, sino también en la Concachampions.
Habrá ausencias que pesen, como las de Busquets y Alba. Se extrañará su jerarquía, su lectura del juego y su conexión con Messi. Pero el fútbol no espera, y el campeón entendió que el éxito se defiende con planificación. Inter Miami se reforzó bien, cubrió sus puntos débiles y lo hizo con tiempo. Con un DP aún por llegar, el mensaje es claro: este equipo no se conforma. La mesa está servida.