Germán Berterame habló sobre el esfuerzo y la paciencia que requiere este proceso, pero lo más emotivo fue la dedicatoria de su gol a su abuela, a quien llamaban “la nona”. Contó que durante toda la semana deseaba poder marcar para homenajearla tras su fallecimiento, destacando que ella siempre lo apoyó y amaba el fútbol. Para él, ese gol y la victoria significaron un tributo muy especial a quien fue fundamental en su vida.