El Mundial de 2026 podría sufrir uno de los golpes políticos más fuertes en la historia reciente del fútbol. El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, anunció que la selección nacional no participará en la próxima Copa del Mundo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
La decisión se produce en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, que según las autoridades del país provocaron la muerte del líder supremo Ali Jamenei y más de mil civiles. Ante este panorama, el funcionario afirmó que no existen condiciones de seguridad para que el equipo viaje al torneo. 
“Considerando que este régimen corrupto asesinó a nuestro líder, bajo ninguna circunstancia podemos participar en el Mundial”, aseguró Donyamali en declaraciones a la televisión estatal. El ministro también afirmó que la seguridad de los ciudadanos y deportistas iraníes no está garantizada en el contexto actual.
La noticia llega pese a que desde la organización del torneo y desde el gobierno estadounidense se había asegurado que Irán sería bienvenido a competir. Incluso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había señalado que la selección iraní podía participar sin restricciones en el evento.
En el sorteo del Mundial, Irán había quedado ubicado en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, con todos sus partidos programados en ciudades de Estados Unidos, específicamente Los Ángeles y Seattle.
Por ahora, la FIFA no ha anunciado oficialmente cuál será el siguiente paso si el retiro se confirma. El organismo podría imponer sanciones a la federación iraní o elegir un equipo reemplazo para ocupar su lugar en el torneo que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026.